Testigos de la Inglaterra de los Tudor: elogio de la trilogía de Hilary Mantel sobre Thomas Cromwell

Sinceramente, no sé como se puede sentir uno cuando un diario como el británico The Guardian dice que tu novela es la mejor del siglo XXI. Tampoco sé cómo debe ser eso de ganar el premio literario Booker, el más prestigioso de las letras británicas, por partida doble, y hacerlo con la primera y la segunda parte de una trilogía. Es más, también te tiene que provocar algo (mariposas, qué sé yo) ser firme candidata para un tercer Booker con la tercera entrega. Y si además tu obra no es solo aclamada por crítica y público mundialmente, sino que además ha contribuido a la Historia, con mayúscula, en cuanto a la visión sobre un personaje histórico de enorme calibre… No sé qué debes sentir con todo ello, pero sin duda has de tener mucho talento. Muchísimo talento. Quizás lo más sensato sería preguntarle directamente a la artífice de tamaños logros: Hilary Mantel.

Hilary Mantel durante la presentación de ‘The mirror & the light’, última entrega de su trilogía sobre Thomas Cromwell -HANNAH MCKAY (REUTERS)-

Nacida en Glossop, Derbyshire, Inglaterra, en julio de 1952, Hilary Mantel es sin duda una de las escritoras más importantes y aclamadas de las letras británicas. Su más conocida contribución es la trilogía dedicada a Thomas Cromwell, secretario de Estado durante el reinado de Enrique VIII, y una de las figuras históricas de aquel país más controvertidas. Hasta las publicación de las novelas de Mantel, Cromwell es un personaje oscuro, de origen humilde y principal artífice de las conspiraciones que caracterizaron el convulso reinado de Enrique VIII. No obstante, la fervorosa labor de documentación de la escritora, junto a su instinto natural para interpretar aquellos claroscuros en la vida del personaje, sin olvidar su fantástica prosa, consiguieron que todo un país se preguntase si la versión oficial que tenían de Cromwell era cierta. 

La primera novela, En la corte del lobo’, fue publicada en español por Destino en 2011. Cercana a las 800 páginas, en ella conocemos los orígenes de Cromwell, hijo de herrero, nacido en Putney en 1485. Maltratado por su padre, en la versión de Mantel podemos identificar a Thomas Cromwell como una de esas personas hechas a sí mismas, en pelea continua contra los embates que le dio la vida. Así llegará su trabajado ascenso hasta la corte inglesa, gracias al apadrinamiento del cardenal Thomas Wosley, hasta convertirse en un fiel consejero del rey y una de las figuras más poderosos del país. En esta primera entrega, Mantel despliega todo su talento con una finura apabullante. Con un estilo no apto para los lectores más perezosos, ‘En la corte del lobo’ te traslada directamente a una época, la del rey de los Tudor más conocido, de una manera única. Capaz de alternar a un ritmo endiablado las reflexiones internas de nuestro principal protagonista con los intensos diálogos que caracterizan a la corte inglesa, la escritora convierte al lector en un testigo directo de los hechos. Uno capaz de creerse conocedor de la mente, el alma y el corazón de Thomas Cromwell, y analista de los hechos que marcaron la vida de este. No sé qué más se le puede pedir a una novela histórica.

‘En la corte del lobo’, primera entrega de la trilogía, con la nueva cubierta del relanzamiento de Destino

Como uno se puede imaginar, las referencias de muy diferentes ámbitos (historia, religión, literatura, cultura, etcétera) son continuas, y los más despistados quizás puedan sentirse apabullados. También con el desfile de nombres, especialmente protagonizado por la avariciosa nobleza inglesa con la que Cromwell tuvo que lidiar para acomodar así los intereses de Enrique VIII. Ahora bien, los hechos pasan como una película en la que como lector eres figurante, y ese es el gran mérito de Mantel. Recuerdo una escena en la que se narra una conversación entre el cardenal Wosley y un noble, y con un sencilla frase de cierre descubres que no solo estás leyendo esa escena, sino que eres los ojos de Cromwell, observadores en una penumbrosa esquina de la sala.

Uno de los principales alicientes de esta primera entrega es la batalla dialéctica entre Thomas Cromwell y el teólogo Tomás Moro. Batalla que, como muchos sabrán, termina con la decapitación del segundo, hecho con el que finaliza el primer volumen junto al casamiento de Enrique VIII con Ana Bolena. La que fue reina de Inglaterra de 1533 a 1536, después de que el rey se divorciase (ruptura con la Iglesia Católica mediante) con su anterior mujer, Catalina de Aragón, es la figura predominante en la segunda novela de la trilogía ‘Una reina en el estrado’ (Destino, 2013). En esta novela no solo conocemos los tejemanejes del rey (y por ende, las maquinaciones de Cromwell) para lograr ese matrimonio, sino los mismos tejemanejes para terminar con él, con la correspondiente decapitación de Ana Bolena tras un cuestionado juicio del que, como la propio autora indica al final, no hay prácticamente registro.

La nueva portada de ‘Una reina en el estrado’, segunda entrega de la trilogía

Con esta segunda entrega, aunque más corta que la anterior, Hilary Mantel no consigue solo mantener el nivel, sino enriquecerlo con la aportación de más detalles, si cabe, sobre el contexto cultural e histórico. El polémico matrimonio de Ana Bolena y Enrique VIII no solo supuso un impacto para la población inglesa, sino también para Occidente en general, y la novela nos permite vivirlo de primera mano y sin flaquear en ritmo, caracterizado por la yuxtaposición de intrigas que supone el trabajo de Cromwell en la corte del rey Tudor. Cualquier amante de la novela histórica debe leer el trabajo de Hilary Mantel, sea admirador de este periodo histórico o no. Su pluma es brillante, con una capacidad de recursos capaz de deslumbrar al lector más exigente, y un vocabulario rico que nos convierte en fervientes testigos del reinado de Enrique VIII. Leído en su edición en castellano, cabe mencionar que la traducción de José Manuel Álvarez Flórez es más que sobresaliente, y mantiene esa prosa exigente que caracteriza a la obra de Mantel.

Para alegría de todos sus seguidores, la tercera y última entrega, en la que ha trabajado cerca de ochos años, está a la vuelta de la esquina. Titulada The mirror and the light en el original, la tendremos en español el próximo 1 de septiembre, también publicada por Destino y titulada El trueno en el reino. Para más inri, la editorial ha preparado un relanzamiento con nuevas portadas y una revisión de la traducción por parte de Álvarez Flórez, quien también traduce la última. Si la primera terminaba con la decapitación de Tomás Moro y la segunda con la de Ana Bolena, nos podemos imaginar qué cabeza terminará desprendida de su cuerpo en esta última novela. Será duro llegar a ese momento, pero por suerte tenemos casi mil páginas para deleitarnos por el camino, embelesados por una escritora única. Sea, pues.

Comments

  1. María Gómez says:

    Reblogueó esto en .

  2. Gracias, Milana, menuda reseña!!
    Saludos.

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