Programa temático: El conflicto entre Oriente y Occidente en la literatura

En La Milana Bonita, el programa temático de este mes de mayo lo hemos dedicado a un tema espinoso: “La representación del conflicto Oriente-Occidente en la literatura”. Sabemos que esta propuesta puede herir muchas sensibilidades, pero nosotros (desde una “ignorancia respetuosa”) optamos por mirar al problema de cara para hacernos ciertas preguntas incómodas. Para ello nos valemos de tres lecturas que hemos ido presentando durante las últimas semanas: Sumisión, de Houllebeq; Persépolis, de Marjane Satrapi; y El Halcón, de Yasar Kemal.

DEFINITIVO

Ilustración de la genial Francisca Aleñar

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Estas tres novelas sirven como soporte para adentrarnos en los pantanosos territorios de la intolerancia (dicho sea, que esta puede venir de muchos lugares). Por un lado, Sumisión presenta una Francia distópica (en el año 2022), donde los franceses se ven obligado a votar en las presidenciales o por el Frente Nacional, dirigido por la ultraderechista Marine Le Penn, o por la Hermandad Musulmana, un partido islamista moderado que ha llegado a constituirse como la segunda fuerza del país galo. Una lectura fascinante en la que el polémico escritor francés propone al lector una posibilidad factible que, de paso, muestra al islam no como una fuerza radical, sino como una realidad completamente integrada en el sistema.

Persépolis de Satrapi nos ayuda a poner el foco en un ángulo completamente diferente. El cómic autobiográfico y de una belleza extraordinaria narra las vicisitudes que padece una joven mujer progresista en Irán, su exilio a Europa y la decepción que supuso para ella conocer “El Dorado”. El punto intermedio lo encontramos en El Halcón, de Yasar Kemal, una narración majestuosa y fundacional para los turcos que es capaz de aunar lo mejor de la narrativa tradicional de dicho país con el realismo social, ofreciendo al lector “occidental” un relato iluminador que nos permite comprender un poquito mejor su cultura.

Así pues, siempre de la mano de estas tres obras, nos planteamos en el programa cómo se ha representado al “otro” en la ficción, qué peso tiene la religión dentro de la literatura árabe y por qué se ha convertido este conflicto en una especie de tabú literario. Si a esto le sumas nuestras secciones habituales (La Palabra Escondida, Las Recomendaciones o Textos con Contexto) y una fantástica entrevista al traductor de Yasar Kemal al español, Rafael Carpintero, te queda un programa temático fantástico con el que festejamos nuestro millón de descargas. Una vez más, ha sido un verdadero placer.

¡La revolución ha comenzado!

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Comments

  1. manuel pacheco says:

    aca en Cuba solo se ha publicado El Halcon. la lei en mi juventud, de un tiron, y la considere una novela fascinante. ha llovido mucho desde entonces, han ocurrido muchos actos terroristas muerte mediante y ahora el aladino de las mil y una noche que nos hacia soñar nos llega vestido de negro, cara tapada y cortando gargantas. por otro lado, antes por las caseteras y ahora de mano de la maoderna tecnologia, nos llegan filmenes de ambos lados. hay calidades en los del oriente, acciones a chorro en los del occidente. en nuestro pais, medios noticiosos en manos del gobierno comunista, la informacion es como oportunista: “drones norteamericanos asesinan a lider taliban”; y el reverso “causa 60 muertos ataque del taliban”. pareceria que el segundo es casi un hecho natural.

  2. Tras escuchar el último programa unas líneas para reivindicar la palabra “moro” y todas aquellas palabras que derivan de ella. Las ciudades españolas están salpicadas de calles y plazas llamadas “de la morería”, nuestros escritores del s. XVI y los románticos del s. XIX hablan con profusión de “moros” y no siempre con intención despectiva, aunque se hable de invasión árabe de la Península Ibérica el componente humano fue mayoritariamente “moro” comparado con la élite siria o yemení, el término morisco tiene la misma raíz, numerosas leyendas españolas hablan de tesoros de moros y raro es el pueblo que no presume de un edificio o cueva “de tiempos de los moros” aunque se haya construido hace tres o cuatro siglos, en nuestros bares se sirven pinchos morunos, aún utilizamos coloquialmente la frase “no hay moros en la costa” llena de resonancias de piratería berberisca y “moros” en fin llamaron los navegantes portugueses y españoles a aquellos musulmanes que encontraron en Filipinas y aún hoy mantienen tal nombre. El término “magrebí”, muy técnico y políticamente correcto, carece de la riqueza y connotaciones del término “moro”.

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