‘En la orilla’, de Rafael Chirbes: mucho más que una «novela de la crisis»

En los últimos años, se han publicado artículos en varios periódicos que han tratado de perfilar el florecimiento de un movimiento literario surgido a partir de la crisis económica de 2008. ¡Bienvenidos a la narrativa de la crisis! ¡Pasen y compren! La prensa, en un intento desesperado por comprender una realidad inasible y cambiante como es la Literatura, se apresuró a poner una etiqueta con la que agrupar a autores como Rafael Chirbes, Isaac Rosa o Pablo Gutiérrez (entre otros), cuyas últimas obras guardaban aparentemente un nexo temático: las consecuencias de la recesión económica en España. El problema, como siempre que se trata de crear una categoría, es la simplificación que implica la generalización. Os pongo un ejemplo.

Hace unos días me encontraba buscando información sobre En la orilla de Rafael Chirbes y entré (sin protección) a leer una de las múltiples reseñas que hay publicadas sobre la novela. El «crítico» se quejaba en este breve texto de que a la narración de Chirbes le faltaba punch. Al bloguero le parecía pusilánime la narrativa del escritor valenciano  porque no era corrosiva. Le acusaba de no mostrar una crítica ideológica suficientemente dura contra los causantes de la crisis.

Yo leí aquel texto y me quedé largo rato pensando en él, porque (aunque con muchas objeciones) estaba de acuerdo con lo que se decía. En la orilla no es una narración dogmática. No es una libro que actúe como un bisturí destripando la España de los 90 y los primeros 2.000 para diagnosticar la causa de su muerte pesando su hígado en una balanza, con el objeto de saber qué cantidad de posos de fray angélico ha quedado en él. No, por supuesto que no. En la orilla no es un panfleto político sobre la crisis. Por eso hoy y dentro de diez años será una novela que merezca la pena seguir leyendo.

El bloguero del que hablaba emitía su juicio seguramente por las expectativas que se había creado como consecuencia de todos esos artículos periodísticos que trataron de describir a Chirbes como «el escritor de la crisis económica». Una denominación contra la que el propio escritor se trató de revelar sin mucho éxito. ¡La literatura y el márquetin son muy malos compañeros! Ya ha pasado la moda, ya no venden tanto este tipo de escritores, es más, parece que incluso se nos hace un poco pesado seguir enganchados a la crisis económica después de casi diez años. Por esta razón, es necesario rescatar a Chirbes y recatalogar su literatura si no queremos que se convierta en un mal recuerdo más de aquellos años.

En la orilla es mucho más que una novela de la crisis. Es el relato derrotista de un personaje, Esteban, que encarna las luces y las sombras de la miseria humana. Chirbes narra con certeza el patetismo mediante la técnica narrativa del flujo de conciencia. La taberna donde juega a las cartas, los puticlubs, la vieja casa familiar en la que vive con su padre (un anciano completamente impedido), el taller de carpintería que heredó y que ahora se ha visto obligado a cerrar… Todos estos espacios se presentan en torno a un pantano de aguas estancadas y pestilentes, el único sitio auténtico que queda en ese pueblo de la costa valenciana y que no ha sido corrompido por los bucaneros del capital que trataban siempre de construir con vistas al Mar.

En la orilla es una novela atemporal, que seguramente pueda sobrevivir al paso del tiempo si los obituarios sobre su autor obvian aquello de que Chirbes es el escritor de la crisis. El doctor Pablo Valdivia, quien le conoció personalmente y ha investigado su obra, explica en un artículo titulado «Narrando la crisis financiera de 2008 y sus repercusiones», en el que aborda este fenómeno literario del que venimos hablando:

Hay que señalar que lo que entra en crisis con estas novelas es, ante todo, la noción del sujeto contemporáneo ―la forma en la que narramos quiénes somos―, ya que los elementos constitutivos de la identidad moderna (la profesión, las posesiones materiales, el estatus social y económico, la relación entre el yo y el Estado) (p. 27).

El triunfador neoliberal consumista ha muerto. Ya muy pocos aspiran a ser ese que salga en la foto con un puro y una copa de coñac después de haber firmado un acuerdo millonario. Los Rato, Barcenas y compañía ya no son ejemplo de nada. La identidad del sujeto contemporáneo se está reconstruyendo y autores como Chirbes fueron capaces de escribirlo. Ahí reside su esencia y su genialidad. Si no me creen, pasen y lean:

Tu actitud me confirma que lo que mejor sostiene el paso del tiempo es la mentira. Te acoges a ella y la sostienes sin que se deteriore. En cambio, la verdad es inestable, se corrompe, se diluye, resbala, huye. La mentira es como el agua, incolora, inodora e insípida, el paladar no la percibe pero nos refresca (En la orilla, Chirbes).

Notas:

  1. En La Milana ya hemos hablado de otras obras de este autor. Hace poco Eduardo escribió una reseña sobre La buena letra.
  2. Hace un tiempo también dedicamos un análisis a Crematorio.
  3. Y, por si se lo perdieron, les recomiendo el programa que dedicamos a la la literatura y la crisis económica.
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Comments

  1. Chirbes escribe de maravilla,tiene su propio estilo pero creo que eso es suficiente el tiempo le hará justicia…

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